viernes 10 de junio de 2011

Yo me indigno, tú te indignas, él… A mi me teneis indignando…

            Dicen que lo que mal empieza, mal acaba, pero a veces, lo que bien empieza, peor acaba… Este es el caso del movimiento de los indignados.

            La primera vez que oí hablar de ellos en los medios, me sentía totalmente identificado, pues yo soy de esos románticos que siguen creyendo en las cenas a la luz de las velas (en defecto de luna), y en la democracia.

            Sin embargo, un día me dio por leer el manifiesto, y fue cuando caí en la cuenta de que más que de un movimiento, se trataba de un amago. A medida que iba leyendo párrafos el infantilismo iba in crescendo. Es lícito perseguir unos fines, pero habrá que hablar de los medios, ¿no? Pues en caso contrario, caerían en el mismo juego que Rajoy, que tiene soluciones para todo, pero ninguna medida ni para esos fines, ni para esa lengua.

            Otra cuestión, es que cada cosa tiene su momento y su lugar: la Bastilla ya se tomó una vez, ya no habrá más desembarcos en Normandía, los claveles ya fueron colocados en los cañones de los fusiles portugueses, y el antibiótico se toma cada 8 horas, como norma general. El movimiento 15M debería aparcarse para resurgir en las próximas elecciones generales, y entretanto, dejar que la red hiciera las veces. Por error, este movimiento se dilató en el tiempo más allá de lo debido… y por ese mismo motivo se produjeron situaciones dantescas, como cuando pretendieron sisar bajo pretexto de “Robinhoodear”. Si la esencia del movimiento consiste en cambiar el sistema democrático, lo lógico es que (salvo que pretendan una revolución, cosa que no parece) traten de concienciar a la masa-boba un par de semanas antes de los comicios.

            Otro de los problemas de esta dilatación en el tiempo, y de esa acusada falta de una brújula que marque el norte, es que la confusión empieza a apoderarse de la masa (como no podría ser de otra manera), y como consecuencia de ello, los nuevos afiliados, me tienen más pinta de afilados, que de indignados… Gentes que confunden libertad con libertinaje, o más bien con putiferio; lucha con ducha; revolución con reyerta; democracia con “demos gracias”…

            Me encantaría volver a mis 20 años (en realidad no, pero queda bien), pero mis 20 años ya son un mejor o peor recuerdo, tuvieron su momento, y volver ahora a ellos sería antinatural y gravemente perjudicial para mi hígado. Todo tiene su momento… No se trata de trasladar el campamento, se trata de acampar en las conciencias cuando hay que hacerlo, ni antes ni después.

            Cuando ERC llegó al poder, me empezó a dar vergüenza decir a los cuatro vientos que soy republicano, pues tenía miedo de que me confundiesen con los susodichos, sus desdichas y su chicha. Ahora empieza a darme reparo decir que este sistema político me da asco… Como esto siga así, me veo repartiendo papeletas del PP con una sonrisa de  Mayor Oreja a menor Oreja, así que por favor os pido que así como conseguisteis que la gente dejase de pensar en la libertad de la tal Campanario, para pensar en su propia libertad; recojáis los bártulos y retoméis la lucha en el momento preciso, para que las cosas no se acaben yendo de las manos, y para que la causa no se desnaturalice.  

            Muchas gracias, y ¿Cómo no? ¡Salud!

6 comentarios:

  1. Muy bueno lo de "demos gracias", jejeje!!

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  2. Deberías ir a una de las asambleas y participar diciendo públicamente lo que piensas de la organización, ideas y demás...; para ayudar si es eso lo que quieres!
    Anímate!!!

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  3. Muy buena reflexión, tienes toda la razón, lo bueno y breve dos veces bueno; aunque tenemos que continuar siendo idealistas, pueden suceder cambios en el futuro que pueden superar muchas bastillas.. un saludo!

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  4. Pan y circo, asi es como nos distraen de los problemas de verdad para que no pensemos...
    Por cierto soy Pérfida
    Un saludo coleguita

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  5. Sabes que es un placer para mí el leerte, como siempre. Y, ahora que me dejas, voy a dejar mi humilde y minúscula aportación sobre este tema (en el cual estoy profundamente de acuerdo con lo que expones). A día de hoy estamos viviendo la secuela del movimiento con nuevas concentraciones de gente (sí, en plural) alrededor del mismo en distintos puntos de la península. Puntualicemos: 1º.- Estamos en pleno período estival, mucha de esa gente (que pretéritamente acompañó el movimiento) no se apuntará en esta ocasión. 2º.- Es obvio pensar que la gente involucrada en esta nueva edición son el resultado de la selección natural propia de todo proceso social (y no necesariamente social en exclusiva, pero para los términos que aquí nos conciernen lo empleo de esta manera). 3º.- La actualidad política se nos va de vacaciones y con ello nuestros afables protagonistas tienen todo el foco de los medios. Ahora, la pregunta es obligada (y siempre dentro del prisma de la argumentación expuesta en tu comentario): ¿Conseguiremos que este grupo espontáneo, libre, neutro y libre de contaminación política consiga exponer unas medidas concretas, lógicas, viables y eficaces que identifiquen los intereses de la masa social que representa ante los poderes políticos? Es más, ¿esta presumible evolución del movimiento será posible y albergará la esperanzadora madurez necesaria? Estos interrogantes me preocupan por una simple cuestión: el camino que han escogido es muy prometedor pero lleno de obstáculos y trabas, más allá de lo político. Contamos con el respeto de buena parte de la comunidad europea, nuestros vecinos más cercanos y de más allá de los océanos. Pero no estoy seguro de que seamos capaces de resistir el empuje de este podrido sistema, desde las cloacas en las que nos hallamos, y con la veleidad de la mera palabra.

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  6. Jorge, esto lo publiqué poco después del 15M y la verdad es que no sabía que habían vuelto con las concentraciones (estoy totalmente fuera del mundo)...

    Si te digo la verdad, cuendo todo empezó, pensaba que habría cosas que cambiarían, hasta que me fui dando cuenta de que eso es muuuuy difícil. Me gustaría pensar que todo va a llevar a algo, que va a haber un auténtico cambio... Pero la realidad es demasiado cruda... Unos y otros se han montado un buen tinglado y no creo que vayan a dejar que se desmonte fácilmente...

    Yo desde luego, en las siguientes elecciones, pienso tomar nota y votaré nulo. Si mucha gente votase nulo, me llenaría de esperanza. A ver qué ocurre... (Gracias por comentar Jorge!)

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